Es muy importante saber que en estas enfermedades los síntomas suelen tener tendencia recidivante, es decir, que alternan períodos de actividad de la enfermedad, en que el paciente se encuentra mal (que llamamos brotes) con otros en los que la enfermedad se apaga (los llamamos fases de remisión).

Las manifestaciones más frecuentes son las intestinales, y dependen de la localización y de las complicaciones: dolor, diarreas con o sin moco y sangre, a veces estreñimiento, fisuras y úlceras, cansancio, falta de apetito, fiebre, pérdida de peso y vientre hinchado. También hay manifestaciones fuera del intestino (extraintestinales): inflamación de los ojos, dolor de las articulaciones, placas rojas en la piel, piedras en el riñón o la vesícula.
El diagnóstico de esta enfermedad siempre comienza por una adecuada comunicación entre el paciente y el médico, en la que se recojan todos los datos, y por una exploración clínica. Para confirmar el diagnóstico, se van a emplear
los análisis, las pruebas de imagen, la endoscopia y la biopsia.
- ANÁLISIS
Esta enfermedad va a producir alteraciones en los análisis, que pueden ser más o menos graves como anemia( bajada de glóbulos rojos), leucocitosis (aumento de glóbulos blancos), trombocitosis (aumento de plaquetas), aumento de la velocidad de sedimentación, falta de hierro o de vitamina B12, descenso de la albúmina y a veces alteraciones en las pruebas del hígado. Van a aumentar los que se llaman marcadores de inflamación, de los cuales el más importante y usado es la proteína C reactiva.
Otros análisis van encaminados a asegurarse de que no se trata de enfermedades parecidas (por ejemplo infecciones). Los más importantes son el cultivo de heces (coprocultivo), el examen de parásitos en heces y detección de toxinas de microbios en la deposición, entre otros. La muestra de parásitos debe ser fresca, especialmente si se sospecha de amebas.
2. ENDOSCOPIA Y BIOPSIA
En la enfermedad de Crohn, a veces se solicita una rectosigmoidoscopia para ver si hay enfermedad del colon, y en casos dudosos una colonoscopia o una enteroscopia ( exploración por la boca de todo el intestino delgado) pueden servir para tomar biopsias del intestino delgado.
3. DIAGNÓSTICO POR IMAGEN
En la enfermedad de Crohn, las pruebas de imagen son mucho más importantes ya que aproximadamente el 80% de los pacientes van a presentar alteraciones.. La radiografía simple de abdomen puede detectar la presencia de obstrucción intestinal. Lo más importante son las exploraciones con contraste de bario (papilla que se toma bebida o se introduce por el recto). Hay otras variantes más modernas de esta prueba como la enteroclisis o el enema intestinal.
La ecografía puede, en algunos pacientes, ser de gran utilidad en el diagnóstico, sobre todo para diferenciarla de procesos como la apendicitis y otros. Una aplicación especial es la ecografía endoanal.
El escáner o TAC tiene gran valor para el diagnóstico y a veces para el tratamiento de las complicaciones infecciosas dentro del abdomen (abscesos).
La resonancia magnética se usa cada vez más en pacientes con enfermedad anal importante.
Hay también una prueba de medicina nuclear, la gammagrafía con leucocitos autólogos marcados con Tc99-HMPAO, que consiste en marcar glóbulos blancos del paciente con una señal radioactiva para ver a donde van, y que se usa para ver la extensión de la enfermedad.
En un hospital de Londres los investigadores de un programa europeo están probando métodos totalmente nuevos utilizando las nuevas tecnologías de diagnóstico por imagen como la resonancia magnética. Aquí os dejo un vídeo donde explican precisamente como se realizan esas técnicas.